El nacimiento del Rio Cuervo. Monumento Nacional.
El Monumento Natural del Río Cuervo se creo por el Decreto 229/1999 de 30 de noviembre con una superficie protegida de 1.709 hectáreas.
El Nacimiento del Río Cuervo, situado en el término municipal de Cuenca, constituye una de las mejores formacion
es de manantial travertínico de Castilla-La Mancha, notable no sólo por su desarrollo y extensión como forma geológica sino también por su belleza escénica. Junto a Vega del Codorno y a 80 Kms. de Cuenca, adentrándose en la sierra encontramos uno de los más atractivos parajes conquenses, donde el río Cuervo, junto a su nacimiento, precipita sus aguas que van a despeñarse desde altas cornisas dando lugar a formaciones caprichosas de una belleza
espectacular.
Para llegar hasta el nacimiento del río, el viajero desde Cuenca debe tomar la carretera que sigue la Hoz del Júcar y se adentra en la Serranía. A medida que accedemos a la serranía nos sorprenden interesantes paisajes y pueblos: Villalba de la Sierra, Uña, Huélamo y Tragacete. Cualquiera de ellos merece un alto en el camino. Algunos de origen medieval, conservan edificios históricos y siempre enclavados en lugares estratégicos, con un entorno de bellos paisajes. Pasado Tragacete, a 12 Kms. se accede al Nacimiento del río Cuervo.
La ruta desde Valsalobre sería la siguiente:
Todo ello hace de este conjunto paisajístico uno de los más apreciados y turísticos de la Región.
Además, la elevada altitud de la zona, que participa de los pisos bioclimáticos supramediterráneo superior y oromediterráneo bajo un ombroclima subhúmedo-húmedo,
permite la s
upervivencia de un buen número de formaciones vegetales y de especies de fauna y flora que no existen en otras parte de Castilla-La Mancha
por sus peculiares exigencia ecológicas, cuya conservación debe ser también prioritariamente atendida.
Una vez allí el viajero se verá sorprendido por la agradable infraestructura de sus instalaciones, campigns, explanadas, etc, situadas junto al propio río.
Para llegar al nacimiento es necesario remontar a pie los senderos de tierra marcados, que siguen paralelos en sentido contrario al curso del río, pasando a través de las regueras, preciosas cascadas por donde se despeña el agua.
Algo más arriba, la senda nos lleva hasta el mismo nacimiento. En una silenciosa gruta donde el agua brota a borbotones por una rendija lateral de la roca, encontramos por fin el manantial del río Cuervo.